JERUSALÉN NO CELEBRARÁ SU TRADICIONAL DOMINGO DE RAMOS DEBIDO A LA GUERRA CON IRÁN

En un hecho que marca un precedente doloroso para la cristiandad global, la tradicional procesión del Domingo de Ramos en las calles de Jerusalén Este ha sido cancelada. El Patriarca Latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, confirmó que la escalada bélica entre Israel, Estados Unidos e Irán —iniciada el pasado 28 de febrero— ha vuelto imposible garantizar la seguridad de los miles de peregrinos que cada año recorren el Monte de los Olivos.

Esta suspensión se suma al cierre preventivo de la Basílica del Santo Sepulcro y otros lugares santos, que permanecen clausurados desde hace casi un mes.


Un Escenario de Guerra sobre la Ciudad Santa

La decisión del Patriarcado no es aislada, sino una respuesta directa al agravamiento de las hostilidades y a incidentes recientes que rozaron la tragedia en el corazón religioso de la ciudad

El pasado 20 de marzo, restos de un misil interceptado cayeron sobre el tejado del Patriarcado Ortodoxo Griego, colindante al Santo Sepulcro. Aunque no hubo víctimas, el evento evidenció la vulnerabilidad de los sitios históricos ante el intercambio de fuego.

Por primera vez en décadas, no se han realizado celebraciones de Cuaresma en los sitios tradicionales, rompiendo una continuidad litúrgica centenaria.

La celebración del Jueves Santo (2 de abril) también ha sido pospuesta sin fecha definida, a la espera de una tregua o mejora en las condiciones de seguridad.


El Llamado a la Oración Espiritual

Ante la imposibilidad de la manifestación pública de fe, el Cardenal Pizzaballa ha propuesto alternativas para mantener vivo el espíritu de la Semana Santa:

  1. Rosario por la Paz: Se invita a los fieles de todo el mundo a unirse en oración el sábado 28 de marzo para implorar el fin del conflicto.
  2. Sustitución de la Procesión: El ascenso festivo con palmas será reemplazado por un momento de oración privado en un lugar aún por determinar, priorizando la vida de los residentes y turistas.
  3. Celebraciones «Puertas Adentro»: Las iglesias cristianas evalúan cómo celebrar el misterio pascual de manera íntima y coordinada con las autoridades, evitando aglomeraciones que puedan ser blanco de ataques.

«Una herida que se suma a muchas otras»

El comunicado del Patriarca refleja la desolación de una comunidad que se ve privada de su rito más significativo en el momento de mayor tensión regional.

«La dureza de esta guerra conlleva la carga adicional de no poder celebrar la Pascua juntos y con dignidad«, expresó el purpurado, instando a los fieles a no dejarse desanimar a pesar de las restricciones.

La ausencia de los cánticos y las ramas de olivo en las calles de Jerusalén este 29 de marzo será, sin duda, una de las imágenes más potentes de este conflicto que mantiene en vilo al mundo entero.