
La educación paraguaya está alcanzando un hito internacional de la mano de la profesora Dara Ocampos, docente del Instituto Superior de Bellas Artes (ISBA), quien representó al país en la prestigiosa Conferencia de Educadores de Exploración Espacial 2026 (SEEC), desarrollada en el Centro Espacial Houston de la NASA.
Ocampos fue seleccionada entre miles de postulantes globales para presentar dos proyectos que fusionan el arte, la ciencia y la tecnología, posicionando a Paraguay en la vanguardia de la metodología STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas).
Los Proyectos que Conquistaron a la NASA
La docente presentó propuestas que destacan tanto por su rigor técnico como por su impacto social:
- Ingeniería Espacial aplicada a la creación de Rovers: Un proyecto individual enfocado en el diseño de vehículos de exploración espacial. Utilizando herramientas de modelado 3D, programación y electrónica básica, la propuesta emplea el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) para enseñar ingeniería de una forma práctica y atractiva para los estudiantes.
- Astronomía Inclusiva: Desarrollado en conjunto con las educadoras paraguayas Alejandra Vouga y Fiorella Riveros. Este proyecto busca romper barreras de accesibilidad mediante el uso de modelos táctiles y la «sonificación» de imágenes astronómicas, permitiendo que personas con discapacidad visual puedan «sentir» y «escuchar» el universo.
Una Visión de Futuro para las Aulas Paraguayas
Durante el evento, la Prof. Ocampos tuvo la oportunidad de intercambiar experiencias con astronautas, ingenieros de vuelo y especialistas en exploración espacial, con el objetivo de traer esos conocimientos a las aulas del ISBA y del país.
«La experiencia fue sumamente enriquecedora. Permite aprender de otros especialistas y abre puertas al uso de la tecnología como medio para comprender conceptos complejos en Paraguay», afirmó la docente tras su exitosa participación.
Este logro no solo resalta la calidad académica del ISBA, sino que demuestra que el talento docente paraguayo está a la altura de las exigencias de los centros científicos más importantes del mundo.
