SANTIAGO PEÑA INAUGURA LAS CLASES RECORDANDO SU ULTIMO AÑO DE COLEGIO Y RESALTANDO HAMBRE CERO

Ante una audiencia de jóvenes expectantes, el presidente Santiago Peña recordó que hace exactamente 30 años él también iniciaba su último año de bachillerato, pero bajo una presión muy distinta a la de sus compañeros: la noticia de que sería padre junto a su hoy esposa, la primera dama Leticia Ocampos.

Un Mensaje de Resiliencia y Advertencia

Peña fue frontal al dirigirse a los estudiantes sobre la paternidad adolescente, describiéndola como un camino de «luchas constantes y adversidades» que no recomienda atravesar a esa edad.

“Fue un camino largo y difícil. La diferencia ante las adversidades es la actitud que le ponemos a los problemas”, reflexionó el mandatario, subrayando que la educación fue la única herramienta que le permitió progresar a pesar de las dificultades tempranas.

El Compromiso con el Futuro

El presidente instó a los jóvenes a no depender únicamente de las herramientas que el Estado o sus padres les brindan, sino de su propio «anhelo de lucha». Calificó a Paraguay como un «gigante» con un futuro prometedor que depende directamente de la dedicación de esta nueva generación.

La Realidad en las Aulas

A pesar del entusiasmo oficial, el inicio de clases presenta contrastes importantes:

  • Cifra récord: Cerca de 1.500.000 alumnos volvieron a la actividad en 9.000 instituciones en todo el país
  • Hambre Cero: El Gobierno reafirmó este programa como el pilar para garantizar la permanencia de los niños en el sistema.
  • La deuda pendiente: Varias instituciones no pudieron abrir sus puertas físicas hoy. Debido a retrasos en las reparaciones edilicias, miles de alumnos debieron iniciar el año de forma virtual, evidenciando que la crisis de infraestructura educativa sigue siendo un desafío crítico para el MEC.