PARADOJA LABORAL EN PARAGUAY: LAS MUJERES TIENEN MAYOR FORMACIÓN PERO PERCIBEN SALARIOS MENORES

El Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2025, exponiendo una realidad contradictoria en el mercado de trabajo nacional. Según el informe, las mujeres han logrado superar a los hombres en años de formación académica, pero el mercado laboral sigue sin recompensar ese esfuerzo con equidad salarial.

Los datos son contundentes: mientras las mujeres de 15 años en adelante promedian 10,3 años de instrucción, los hombres alcanzan los 10,1 años. Sin embargo, esta ventaja en las aulas se desvanece al momento de cobrar.

El ingreso promedio mensual de una mujer ocupada es de G. 2.767.000, una cifra significativamente inferior a los G. 3.640.000 que perciben, en promedio, los varones. Esta diferencia de más de G. 870.000 mensuales marca una brecha que afecta directamente la autonomía económica femenina.

La estructura del empleo también muestra una concentración en sectores de menor remuneración o mayor vulnerabilidad. Casi el 16% de las mujeres ocupadas se dedica al empleo doméstico y un 7,2% trabaja como mano de obra familiar no remunerada. En contraste, solo un ínfimo 3,1% logra escalar hasta la categoría de empleadora o patrona, lo que evidencia la existencia de un «techo de cristal» que persiste en el sector privado y empresarial.

Este desequilibrio financiero adquiere una dimensión crítica al considerar que el 38,5% de los hogares paraguayos están encabezados por mujeres.

La brecha salarial no es solo un dato estadístico, sino un factor que limita el bienestar de miles de familias que dependen exclusivamente de ingresos femeninos. Al cierre del 2025, con una tasa de ocupación femenina del 60,8%, el desafío país ya no parece ser el acceso a la educación, sino la eliminación de los sesgos que impiden que el talento femenino sea remunerado con justicia.