En un duelo donde la superioridad futbolística no se reflejó totalmente en el marcador, Olimpia derrotó por 1-0 a Sportivo Luqueño en el Defensores del Chaco. El triunfo le permite al equipo de Pablo «Vitamina» Sánchez finalizar la primera rueda del Apertura 2026 como único invicto y con una cosecha envidiable de 27 puntos.

El capitán Richard Ortiz fue el encargado de romper el cerrojo auriazul en un partido donde el portero rival, Alfredo Aguilar, y la falta de puntería estiraron el suspenso hasta el segundo tiempo.
Crónica de un Dominio Franjeado
Desde el pitazo inicial, el Decano impuso condiciones con un juego vigoroso que asfixió a Luqueño durante los primeros 40 minutos:
A los 15 minutos, un cabezazo de Sebastián Ferreira tras centro de Alan Rodríguez impactó en el poste, salvando a un Aguilar ya vencido.
El exarquero franjeado fue clave para mantener el cero en la primera etapa, negando goles cantados a Adrián Alcaraz y nuevamente a Ferreira en duelos aéreos. Todo el banco de Olimpia reclamó un penal por mano de Maggi tras un disparo de Rubén Lezcano, pero el árbitro Juan Gabriel Benítez no fue llamado a revisión.
La Respuesta de Luqueño y la seguridad de Olveira
Pese al dominio de Olimpia, el «Chanchón» tuvo sus chances sobre el final del primer tiempo, obligando a Gastón Olveira a demostrar por qué es el arquero de la selección:
- Minuto 38: Monumental estirada ante un remate de Iván Maggi.
- Minuto 45: Otra intervención decisiva tras un disparo de Ángel Benítez que pudo cambiar el rumbo del partido antes del descanso.
El Gol del Capitán y el cierre
En el complemento, la intensidad bajó levemente, pero los espacios siguieron apareciendo para el líder.
- El desahogo: Al minuto 67, un centro preciso de Raúl Cáceres encontró a Richard Ortiz, quien arremetió con fuerza para marcar el único tanto del encuentro. Curiosamente, tras el gol, el capitán fue sustituido por Juan Fernando Alfaro para refrescar la contención.
- Final con presión: Olimpia buscó el segundo con insistencia a través de Romeo Benítez, pero la falta de precisión dejó el resultado en la mínima.