En una jornada marcada por la espontaneidad, la Escuela Básica John F. Kennedy fue escenario de un momento poco habitual en el protocolo eclesiástico. El monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de Caacupé, sorprendió a estudiantes y docentes al dejar de lado la formalidad de su visita pastoral para participar de una partida de rayuela en el patio de la institución.

Lo que comenzó como una visita oficial se transformó en un ambiente de risas y saltos cuando el religioso decidió sumarse al juego tradicional. El entusiasmo de los niños no se hizo esperar, celebrando cada avance del obispo en el diagrama dibujado en el suelo.
Desde la Diócesis destacaron que este acto refleja la sencillez pastoral, describiéndolo como el gesto de un «pastor que se hace niño para estar cerca de su rebaño«.
La jornada demostró que la vivencia de la fe también tiene lugar en los espacios de recreación y convivencia escolar.
Reflexión desde la Diócesis
Inspirados en la cita bíblica «Dejen que los niños se acerquen a mí» (Mt 19,14), las autoridades religiosas de la Villa Serrana compartieron una sentida analogía sobre lo ocurrido:
“Este gesto nos recuerda que la santidad no está reñida con la espontaneidad y que el camino al cielo –al igual que en la rayuela– se construye paso a paso, con equilibrio y, sobre todo, con mucha alegría”.
Impacto en la Comunidad Educativa
Para los alumnos de la Escuela John F. Kennedy, la visita del obispo quedará grabada no por los discursos, sino por el tiempo compartido en igualdad de condiciones en el patio de juegos.
El video y las imágenes del monseñor saltando la rayuela ya recorren las redes sociales como un ejemplo de liderazgo cercano y humano.