Con la imposición de las cenizas en las parroquias de todo el país, la Iglesia Católica da inicio hoy a la Cuaresma, un periodo de 40 días de preparación espiritual hacia la Pascua. Este tiempo está marcado por tres pilares fundamentales: el ayuno, la limosna y la oración.

El padre Víctor Luis Cabañas recordó que la ceniza, obtenida de la quema de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior, es un símbolo de la fragilidad humana. Al imponerla, la frase «Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás» busca invitar al fiel a replantear sus conductas y renovar su fe.
La Abstinencia de Carne: Símbolo vs. Realidad
Una de las tradiciones más arraigadas es la abstinencia de carne roja. El padre Cabañas brindó algunas clarificaciones sobre esta práctica:
- ¿Cuándo aplica?: Tradicionalmente, la abstinencia se realiza el Miércoles de Ceniza y todos los viernes de Cuaresma.
- El sentido original: Abstenerse de carne era un gesto de humildad y sencillez para fomentar virtudes como la bondad y la generosidad.
- La visión actual: El sacerdote instó a no caer en un rigorismo vacío. «Ahora casi nadie come carne, es muy cara. No hay que quedarse en el símbolo, sino ir más allá. Los principios de bondad y generosidad deben primar» sugiriendo que el verdadero sacrificio debe ser existencial.
El «Ayuno Integral» según el Papa Francisco
Más allá de la dieta, la Iglesia propone un ayuno que impacte en la convivencia diaria. El padre Cabañas citó las recomendaciones del Papa Francisco para este tiempo:
- Ayuno de palabras: Evitar palabras soeces, críticas negativas y agresiones verbales.
- Revisión de actitudes: Analizar el comportamiento en el hogar, con los hijos, la pareja y en el entorno laboral.
- Vigilancia espiritual: Estar atentos a las acciones propias para buscar una conversión real del corazón.
Al concluir su ceremonia el sacerdote subrayó que la Cuaresma es, ante todo, una oportunidad para mejorar la relación con el prójimo.