El doloroso desenlace que mantenía en vilo al país se confirmó este miércoles por la tarde. El cuerpo hallado en una zona boscosa en las inmediaciones del Autódromo Rubén Dumot (ex Aratirí) pertenece a Tobías Suárez, el menor de 12 años que se encontraba desaparecido.

La identificación fue realizada de manera visual por su padre, Reinaldo Suárez, quien fue convocado por los intervinientes tras el hallazgo. El representante legal de la familia confirmó la noticia a los medios de comunicación presentes en el sitio, poniendo fin a la angustiante búsqueda pero iniciando ahora una etapa de reclamo de justicia.
Del Final de la Búsqueda al Inicio del Duelo
Apenas unos minutos después del reconocimiento visual, el representante legal de la familia Suárez salió al encuentro de la prensa para poner fin a las especulaciones. Con voz pausada, confirmó lo que el corazón de un padre ya presentía: «Es Tobías».
La confirmación cayó como un balde de agua fría sobre los voluntarios y vecinos que habían seguido el rastro del pequeño. Aquella esperanza de encontrarlo con vida se transformó, en un instante, en una demanda colectiva de justicia que comenzó a retumbar en las redes sociales y en las calles de la ciudad.
El camino hacia la verdad
Aunque el reconocimiento del padre es una prueba emocional irrefutable, la maquinaria judicial apenas comienza a andar. Mientras el sol caía sobre el autódromo, el cuerpo fue trasladado bajo estricta custodia hacia la Morgue Judicial donde el Dr. Pablo Lemir y su equipo de forenses tendrán la misión de interrogar al cuerpo para obtener las respuestas que buscan y necesitan
La zona del hallazgo sigue custodiada por agentes de Criminalística, quienes rastrillan cada centímetro de tierra buscando un rastro, una huella o un objeto que permita dar con los responsables. San Lorenzo duerme hoy con el luto de una comunidad que perdió a uno de sus hijos, mientras la familia de Tobías inicia el largo y doloroso proceso de decirle adiós.