Un importante grupo de transportistas inició una jornada de protesta en la intersección de las rutas que unen Villarrica y Paraguarí, manifestando su rechazo a los constantes incrementos en el precio de los carburantes que golpean al sector.

Los manifestantes denuncian que los reajustes recientes, de entre G. 600 y G. 900 por litro, han vuelto insostenible su operatividad. En lo que va del mes de marzo, el acumulado de subas en el diésel ya supera los G. 3.000.
Autoridades nacionales descartaron un riesgo de desabastecimiento inmediato, asegurando que el país cuenta con reservas estratégicas y productos en tránsito para cubrir la demanda interna.
La incertidumbre persiste debido a la tensión en Medio Oriente, factor que presiona al alza los precios internacionales del crudo y que podría forzar nuevos ajustes locales en el corto plazo.
Los gremios de transporte advirtieron que, de no establecerse mecanismos de contención o estabilidad de precios, el servicio podría verse seriamente comprometido, afectando la cadena de suministros a nivel nacional.
La movilización genera demoras en el tránsito en dicho cruce, mientras los trabajadores del volante aguardan una mesa de diálogo con representantes del Ejecutivo para buscar soluciones urgentes.