Lluvias dejan más de 250 familias afectadas en Pilar y activan asistencia

Las intensas lluvias registradas en los últimos días provocaron inundaciones súbitas en el departamento de Ñeembucú, especialmente en la ciudad de Pilar, dejando 254 familias afectadas, según confirmó el ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Cnel. Arsenio Zárate.

En entrevista con el canal GEN, el titular de la SEN explicó que las precipitaciones se concentraron en un corto periodo de tiempo, lo que generó anegamientos repentinos. “Ya concluimos la evaluación de daños y hoy estamos saliendo para asistir a las 254 familias afectadas por la última lluvia de la semana pasada en Pilar”, señaló.

Además de Ñeembucú, Zárate informó que también se registraron afectaciones en otros puntos del país. En Curuguaty (Canindeyú) se asistirá a 15 familias por inundaciones y daños en techos; en Carayaó (Caaguazú), a 16 familias; mientras que equipos de la SEN también intervinieron en Benjamín Aceval (Presidente Hayes) y Carmelo Peralta (Alto Paraguay).

Sobre este último distrito, el ministro indicó que existe una zona de difícil acceso. “No es el casco urbano de Carmelo Peralta, sino una isla a la que solo se puede llegar por vía fluvial, cruzando el río Paraguay en embarcación”, detalló.

En cuanto a la crecida del río Pilcomayo, Zárate aclaró que hasta el momento no se reportan familias afectadas, aunque aseguró que mantienen comunicación permanente con la Comisión del Límite del Pilcomayo y con pobladores de la zona.

El ministro destacó que la respuesta del Estado se realiza de manera coordinada, siguiendo instrucciones del presidente Santiago Peña. Recordó que, ante alertas previas, también se involucraron el vicepresidente Pedro Alliana y autoridades departamentales para acelerar la asistencia.

Respecto al tipo de ayuda, precisó que en la Región Oriental el 90% de las familias recibe kits de alimentos, mientras que en la Región Occidental la mayor necesidad está relacionada con materiales para la reposición de techos, además de víveres en algunos casos.

Zárate explicó que las inundaciones en Pilar suelen ser breves, pero recurrentes. “Son inundaciones súbitas que duran una o dos horas. Cuando deja de llover, el agua escurre y desaparece, pero el problema es que muchas familias viven en zonas bajas, con drenajes insuficientes”, afirmó. Agregó que el diseño de la defensa costera dejó a algunos barrios en una especie de “palangana”, lo que agrava la situación cada vez que se registran lluvias intensas.

La situación en Ñeembucú es calificada como crítica también por autoridades locales. El gobernador Víctor Fornerón advirtió que en la zona de Pilar lleva cerca de cuatro meses lloviendo de manera constante, lo que afecta a más de 300 familias dedicadas a la olería, que no pueden trabajar. Además, numerosas calles vecinales permanecen intransitables debido a las inundaciones. Fuente: HOY