ITALIA ANTE EL CONFLICTO:»No estamos en guerra»

Tras cinco días de un silencio que muchos analistas interpretaron como una pérdida de relevancia frente a Washington, la primer ministra Giorgia Meloni finalmente ha marcado la postura de Italia ante el conflicto entre EE. UU. e Irán.

El Papel de las Bases Estadounidenses

Al igual que España, Italia ha definido límites claros sobre el uso de su territorio:

Meloni aclaró que, si Estados Unidos solicita el uso de sus 8 bases en suelo italiano (donde hay 34.000 militares de EE. UU.), la petición deberá pasar por el Parlamento.

Solo se permitiría el apoyo logístico, no el uso de las instalaciones para lanzar acciones de guerra directas. «Nos atenemos a los acuerdos bilaterales, igual que España», enfatizó la mandataria.

Apoyo Militar Defensivo

Aunque Italia evita el combate directo, no permanecerá ausente:

Se dispone el envío del sistema de defensa aérea Samp-T (con misiles Aster 30) a países del Golfo como Kuwait o Emiratos Árabes Unidos.

La prioridad es proteger a los casi 100.000 italianos presentes en Oriente Próximo y a los 2.000 militares desplegados en misiones de paz. Italia enviará una fragata a las inmediaciones de Chipre, sumándose al movimiento de otros países europeos.

La Polémica del Ministro de Defensa

La crisis ha dejado al descubierto fallos en la comunicación transatlántica.

Guido Crosetto, ministro de Defensa, fue sorprendido por el ataque mientras estaba en Dubái en un viaje familiar sin escolta. El hecho de que ni él ni los servicios secretos fueran avisados previamente por EE. UU. ha alimentado las críticas de la oposición sobre la «pérdida de peso» de Italia frente a potencias como Francia o Alemania.


Mientras el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, defiende la legitimidad de las acciones de Trump argumentando el riesgo nuclear de Irán, la oposición de centro-izquierda presiona para que Meloni siga el ejemplo de firmeza de Pedro Sánchez y comparezca directamente ante el Parlamento.