El conflicto en Oriente Medio ha entrado en su fase más peligrosa. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que el ejército estadounidense está listo para destruir la infraestructura civil iraní e incluso «arrasar todo el país» este martes 7 de abril, si Teherán no restablece la libre navegación por el Estrecho de Ormuz.

Trump ha fijado la noche de este martes como el límite innegociable para que Irán reabra el paso marítimo, por donde circula el 20% del petróleo mundial.
El mandatario afirmó que Estados Unidos puede destruir puentes y plantas energéticas en solo cuatro horas. «Todo el país podría ser eliminado en una sola noche», sentenció en rueda de prensa.
Aunque calificó la propuesta de un alto el fuego de 45 días como un «paso significativo», Trump insistió en que es insuficiente sin la apertura inmediata del Estrecho.
Irán resiste y denuncia «crímenes de guerra»
Por su parte, el régimen de Teherán rechazó la tregua tras 38 días de guerra abierta. La agencia estatal Irna informó que el país no aceptará ceses temporales y exige el fin definitivo del conflicto.
Ante la amenaza de ataques a objetivos civiles, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, advirtió que tales acciones constituirían crímenes de guerra bajo el derecho internacional, advertencia que Trump desestimó tajantemente.
Irán mantiene su ofensiva con misiles y drones contra Kuwait (6 heridos) y Emiratos Árabes Unidos, intensificando la inestabilidad en la región.
Golpes estratégicos y bajas de alto mando
La jornada del lunes estuvo marcada por acciones militares de alto impacto que han debilitado la estructura operativa y económica de Irán:
Israel atacó las dos mayores instalaciones petroquímicas iraníes, lo que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó como un «duro golpe económico».
La Guardia Revolucionaria confirmó el «martirio» del general de división Mayid Jadamí, jefe de Inteligencia, tras un ataque israelí. Jadamí es el último de una larga lista de altos mandos eliminados en lo que va de la guerra, incluyendo al comandante en jefe Mohammad Pakpur.
El Frente Libanés
Mientras la atención se centra en el Golfo, los bombardeos no cesan en el Líbano. Un nuevo ataque israelí golpeó el sur de Beirut, bastión de Hezbolá, tras emitirse órdenes de evacuación para la población civil.
La comunidad internacional observa con alarma el desarrollo de las próximas horas, que podrían definir si el conflicto se encamina hacia una conflagración regional de consecuencias impredecibles para la economía y la seguridad global.