El Hospital General de Itapúa (HGI) se convirtió el pasado fin de semana en el epicentro de un avance histórico para la medicina paraguaya. Por primera vez en la historia de la salud pública departamental, se llevaron a cabo implantes de marcapasos permanentes en un servicio público fuera del Departamento Central

El equipo multidisciplinario encargado de esta proeza contó con una presencia que despertó el orgullo de la región: la Dra. Arami Martínez, joven profesional oriunda de San Pedro del Paraná. Martínez, quien actualmente cursa el segundo año de su residencia en Anestesiología, formó parte activa del equipo que hizo posible que el acceso a cirugías cardiovasculares de vanguardia llegara finalmente al sur del país.
El Procedimiento y las Beneficiarias
Las cirugías, realizadas el pasado 21 de febrero, fueron lideradas por el cardiocirujano Dr. Alfredo Torres, del Instituto Nacional de Cardiología «Hospital San Jorge». El equipo intervino con éxito a dos pacientes adultas mayores:
- Una mujer de 83 años, residente de San Rafael del Paraná.
- Una mujer de 76 años, proveniente de Obligado.
A ambas se les implantó un marcapasos bicameral de última generación. Estos dispositivos no solo regulan el ritmo cardíaco con precisión, sino que poseen tecnología compatible con estudios de resonancia magnética, una característica fundamental para el seguimiento médico integral de las pacientes en el futuro.
Un Paso hacia la Autonomía Sanitaria
Tras una evolución favorable, ambas pacientes recibieron el alta el pasado 23 de febrero. Más allá del éxito clínico individual, este logro técnico demuestra que el Hospital General de Itapúa cuenta con el personal y la infraestructura necesaria para evitar que los pacientes del interior deban enfrentar largos y costosos traslados hasta Asunción para procedimientos de vida o muerte.
La participación de médicos en formación, como la Dra. Martínez, subraya el potencial humano que surge de los distritos itapuenses y se consolida en la práctica de élite. Este evento no solo representa un corazón con nuevo ritmo para las pacientes, sino un nuevo pulso para la salud pública paraguaya en su camino hacia la equidad territorial.