EL EPP REAPARECE CON UN SECUESTRO EN CAAGUAZÚ Y LANZA AMENAZAS DE «DEUDA DE SANGRE»

La Policía Nacional confirmó que el rapto de Almir De Brum, de 32 años, fue perpetrado por el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), marcando una alarmante incursión del grupo criminal en la zona de Yerutí 2ª Línea.

Lo que comenzó como una misteriosa desaparición en una zona rural ha escalado a una crisis de seguridad nacional.

El hecho fue descubierto por el padre de la víctima, el productor Balmir De Brum, quien halló la cosechadora de la familia encendida y abandonada en pleno campo de trabajo. Al acercarse, no encontró rastros de su hijo, pero sí una serie de panfletos y un manuscrito con el sello del grupo armado.

El Mensaje del Grupo Criminal

Los escritos hallados en el lugar del secuestro poseen un fuerte contenido ideológico y una amenaza directa que ha encendido las alarmas en el sector productivo. Los puntos clave del mensaje son:

  • Justificación: El EPP sostiene que el secuestro es una respuesta al «despojo de viviendas a campesinos».
  • Amenaza: Califican el hecho como una «deuda de sangre con el pueblo» y advierten con frialdad que dicho cobro «no tiene plazo».
  • Objetivo: Las autoridades creen que el mensaje busca amedrentar a productores de ascendencia brasileña en zonas que anteriormente no eran consideradas de alta influencia del grupo.

Operativo de Rescate en Curso

Ante la confirmación de la autoría, el Gobierno ha desplegado un contingente masivo en la zona para intentar dar con el paradero de Almir De Brum:

  1. Despliegue de la FTC: Miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) se han trasladado desde el norte para liderar los rastrillajes.
  2. Inteligencia: Especialistas del Departamento de Antisecuestro de la Policía Nacional analizan los manuscritos y posibles rutas de escape hacia zonas boscosas.
  3. Seguridad Regional: Se ha dispuesto un cordón de seguridad en las salidas estratégicas del departamento de Caaguazú para evitar el traslado de la víctima hacia los feudos tradicionales del EPP en Concepción o San Pedro.

Este caso se encuentra en pleno desarrollo.

La familia De Brum, conocida en la zona por su labor agrícola, aguarda desesperadamente una prueba de vida o un canal de comunicación, mientras el país vuelve a quedar bajo la sombra de la violencia de este grupo insurgente