El operativo conjunto contra Irán ha forzado la clausura de los principales núcleos de conexión del Golfo Pérsico. Según reportes de Reuters, esta es la afectación más severa al tráfico global desde 2019, afectando rutas críticas que conectan a Occidente con Asia y Oceanía.
Miles de pasajeros continúan atascados en los países del Golfo después de que el operativo conjunto entre Israel y EE.UU. contra Irán forzara el cierre de varios de los aeropuertos más importantes de la región.
Impacto en los Principales Aeropuertos
- Dubái (DXB): El aeropuerto con mayor tráfico internacional del mundo canceló el 100% de sus operaciones el pasado domingo. Solo este martes, registró la cancelación de 837 vuelos (413 salidas y 424 llegadas). Aunque ha intentado restablecer el servicio, el proceso es extremadamente lento.
- Tel Aviv (TLV): Las autoridades israelíes mantienen el Aeropuerto Ben Gurión cerrado hasta este miércoles. Se espera que la reapertura sea mínima, operando inicialmente con apenas un vuelo de pasajeros por hora.
- Otros puntos críticos: Los aeropuertos de Abu Dabi, Doha y Baréin también concentran una alta tasa de cancelaciones, manteniendo a miles de pasajeros en terminales y hoteles.
Situación de las Aerolíneas
Las compañías bandera de la región han sufrido recortes drásticos en su capacidad operativa:
- Emirates, Etihad y Qatar Airways: Se han visto obligadas a recortar entre el 30% y el 41% de su oferta total de vuelos.
- Rutas de desvío: Datos de Flightradar24 muestran que los pocos vuelos que logran despegar desde Emiratos Árabes están tomando rutas hacia el sur para evitar completamente el Golfo, lo que incrementa los tiempos de viaje y costos de combustible.
- Aerolíneas Internacionales: Compañías como Iberia, Air Europa, Lufthansa y Finnair han extendido sus suspensiones hacia la región hasta fechas que oscilan entre el 6 y el 28 de marzo de 2026.
Panorama Actual
A pesar de que algunas operaciones intentaron normalizarse el lunes, la incertidumbre persiste. Países como Estados Unidos y varias potencias europeas ya han comenzado a gestionar vuelos humanitarios para evacuar a sus ciudadanos desde países vecinos como Egipto o Arabia Saudita, donde la aviación comercial aún mantiene cierta estabilidad.