La crisis de suministros en el Instituto de Previsión Social (IPS) ha alcanzado niveles críticos, transformando el derecho a la salud en un «agónico proceso» para sus aportantes. Lo que las autoridades minimizan como una falta de 46 fármacos, los datos del vademécum y los testimonios de los pacientes elevan a una cifra alarmante: casi 200 medicamentos con stock cero.

Aunque el presidente del ente, Jorge Brítez, reconoció ante Diputados la falta de 46 ítems, los registros internos del Parque Sanitario cuentan una historia muy distinta:
- 182 ítems inexistentes: Medicamentos e insumos que figuran con stock cero.
- 32% del catálogo afectado: Casi uno de cada tres medicamentos del vademécum (de un total de 534) no está disponible.
- Áreas críticas golpeadas: La carencia afecta desde analgésicos básicos (como el omeprazol) hasta fármacos para cáncer, diabetes, enfermedades cardiovasculares, neurología y anestésicos.
El Factor Humano: Mudarse para sobrevivir
El caso de Analía Zogaib, paciente oncológica, ilustra el abandono estatal:
Debió mudarse de Ciudad del Este a Asunción porque en el este «hay un edificio lindo, pero adentro no hay nada» (ni tomógrafos ni especialistas suficientes).
Ese es el tiempo que lleva solicitando un fármaco específico que el IPS se niega a incluir, obligándola a peregrinar al Incan y recurrir a medidas judiciales.
El Laberinto Burocrático: Licitaciones que no Avanzan
El problema de fondo parece ser una gestión administrativa lenta y judicializada. Mientras que la Unidad Operativa de Contrataciones (UOC) afirma que un proceso debería durar entre 45 y 90 días, la realidad muestra plazos de hasta 26 meses.
¿Por qué se traban las compras?
- Evaluaciones Eternas: De 562 llamados a licitación entre 2023 y 2026, 465 (el 82%) se encuentran en «evaluación cerrada» sin concluir.
- Guerra de Protestas: El 35% de los procesos se estancan por denuncias de «direccionamiento» (pliegos hechos a medida de ciertas empresas). De estas protestas, el 77% corresponden específicamente al área de salud.
- Suspensión de llamados: El IPS acumula 10 licitaciones suspendidas que dejan áreas enteras sin cobertura.
«Yo aporté toda mi vida al IPS y ahora tengo que comprar medicamentos». Esta frase resume el sentimiento de miles de asegurados que, tras cumplir con sus obligaciones, se encuentran con farmacias vacías y la obligación de costear de su bolsillo tratamientos que ya pagaron por adelantado.
