ASALTO CON EXPLOSIVOS EN NARANJAL: CAEN PRESUNTOS AUTORES, ESTABAN PREPARANDO OTRO GOLPE

En una serie de operativos simultáneos realizados en la madrugada de este viernes, la Policía Nacional logró la captura de dos presuntos autores materiales del espectacular robo al banco Sudameris en Naranjal. Los allanamientos, que se extendieron por los departamentos de Alto Paraná e Itapúa, apuntan a desmantelar una banda de alto peligro que ya se encontraba planificando su próximo objetivo

El comisario Javier Flores confirmó que las intervenciones, iniciadas a las 05:30 horas, forman parte de un despliegue masivo para localizar a 11 personas con órdenes de captura vigentes por este caso.


Detalles de las Capturas en Itapúa

Los dos detenidos hasta el momento fueron localizados en distintos distritos del departamento de Itapúa. Según los investigadores, los elementos de convicción recogidos tras semanas de análisis técnico permiten afirmar que ambos tuvieron una participación directa en la ejecución del asalto tipo comando.

Además de las detenciones, la Policia logró el secuestro de varios vehículos que se habrían utilizado en la logística del grupo, municiones de diversos calibres y elementos que sugerían la preparación inminente de un nuevo golpe a otra entidad financiera


Antecedentes: El Ataque a Sudameris

El asalto que originó esta investigación ocurrió el pasado 26 de febrero en la localidad de Naranjal (Alto Paraná). En aquella ocasión, un grupo de entre 15 y 20 delincuentes fuertemente armados sitió la zona y utilizó potentes explosivos para detonar la sede bancaria y acceder a la bóveda.

Aunque las autoridades nunca confirmaron la cifra oficial del botín para no entorpecer la investigación, los reportes iniciales estimaron el robo en aproximadamente 1.000 millones de guaraníes.


Continuidad de los Operativos

El procedimiento sigue en curso con el objetivo de dar con el paradero de los otros nueve integrantes de la banda que permanecen prófugos. La Policía Nacional ha reforzado la vigilancia en las zonas fronterizas y rurales de Itapúa y Alto Paraná, ante la sospecha de que el resto del grupo criminal podría estar oculto en campamentos o viviendas rurales de difícil acceso.