Denuncian que el empleado no cuenta con comodidades básicas: no tiene wifi, mobiliario adecuado, ni condiciones dignas para cumplir sus funciones
La oficina donde presta servicio el empleado presenta un evidente estado de abandono. Las fotos y testimonios muestran un espacio reducido, con muebles viejos, sin conexión a internet y sin las herramientas necesarias para el trabajo diario.
El funcionario, que ya supera los 80 años, continúa asistiendo todos los días pese a las dificultades



