URGEN EN LA CREACIÓN DE UNA «OIEA PARA PARA LA IA»

El director de OpenAI y creador de ChatGPT, Sam Altman, ha hecho un llamado desesperado a la comunidad internacional durante la Cumbre Impacto de la IA para regular la Inteligencia Artificial

Según Altman, la humanidad se encuentra en un punto de inflexión donde la regulación de la inteligencia artificial no es solo necesaria, sino «urgente» para evitar una catástrofe global.

Un Modelo Inspirado en la Energía Atómica

La propuesta más disruptiva de Altman es la creación de un organismo internacional de control, similar al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

  • Objetivo: Coordinar esfuerzos globales y tener la capacidad de reaccionar rápidamente ante los avances vertiginosos de la computación.
  • Justificación: Al igual que ocurrió con la energía nuclear, la IA es una «tecnología potente» que requiere salvaguardas internacionales para prevenir su uso indebido.

Democratización vs. Centralización

Durante su disertación, Altman fue enfático sobre los riesgos de un monopolio tecnológico:

«La centralización de esta tecnología en una sola empresa o país podría conducir a la ruina. La democratización de la IA es la mejor manera de garantizar que la humanidad prospere».

El ejecutivo advirtió que los próximos años serán una «prueba para la sociedad global», donde se deberá elegir entre empoderar a los individuos o permitir que el poder se concentre en manos de unos pocos.


Los Desafíos Inmediatos

Aunque Altman impulsa el desarrollo de la IA, reconoció que existen problemas críticos que ya están afectando a la sociedad y que necesitan una respuesta firme:

  1. Disrupción Laboral: El impacto masivo en los puestos de trabajo tradicionales.
  2. Deepfakes: El aumento de contenido sexualizado generado sin consentimiento.
  3. Estafas Avanzadas: Fraudes en línea potenciados por algoritmos de aprendizaje profundo.

El Contexto de la Cumbre

Nueva Delhi se ha convertido esta semana en el centro del debate ético-tecnológico, siendo esta la cuarta reunión global anual para gestionar la potencia de la computación avanzada.

La presencia de líderes del sector subraya que la industria ya no ve la regulación como un obstáculo, sino como una infraestructura necesaria para su propia supervivencia.