TRUMP LANZA SU «JUNTA DE PAZ» EN WASHINGTON: Un nuevo eje geopolítico con presencia de Peña y Milei 🌍

En una ceremonia cargada de simbolismo y poder, el presidente Donald Trump inauguró este jueves 19 de febrero la primera sesión formal de su Junta de Paz. El evento, realizado en el recientemente rebautizado «Donald J. Trump U.S. Institute of Peace», reunió a mandatarios de más de 40 países

Alianzas Clave: Santiago Peña, Javier Milei y el eje de «Líderes Fuertes»

El presidente paraguayo, Santiago Peña, y el argentino, Javier Milei, se destacaron entre los asistentes de honor. La presencia de ambos no es casual; ambos mandatarios han sido piezas fundamentales desde la firma de la carta fundacional en Davos el mes pasado.

  • Santiago Peña (Paraguay): Además de su rol diplomático en la Junta, Peña ha aprovechado la cita para avanzar en una agenda tecnológica crítica. Se confirmó su reunión con el secretario de Estado, Marco Rubio, para gestionar inversiones en centros de datos e Inteligencia Artificial, posicionando a Paraguay como un «hub» energético y tecnológico regional.
  • Javier Milei (Argentina): Fiel a su estilo, el mandatario argentino reforzó su alineación total con las políticas de Trump, participando activamente en el diseño de esta nueva estructura que busca «gestionar la paz de forma empresarial».

Inversión y Seguridad: El Plan para Gaza

La primera gran misión de la Junta es la reconstrucción de la Franja de Gaza. Trump anunció un compromiso de inversión inicial de 10.000 millones de dólares por parte de EE. UU., sumado a otros 7.000 millones prometidos por naciones aliadas, principalmente del Golfo (Catar, EAU, Kuwait) y Asia Central.

Puntos Críticos del Plan:

  1. Fuerza de Estabilización: Indonesia se ha comprometido a enviar hasta 8.000 efectivos para garantizar la seguridad en la zona, bajo supervisión de la Junta.
  2. Desarme: La segunda fase se centra en el desarme total de Hamás y la reconstrucción de infraestructuras para convertirlas en centros de desarrollo.
  3. Desafío a la ONU: Trump no ocultó su escepticismo hacia Naciones Unidas, sugiriendo que la Junta de Paz podría «vigilar» que la ONU funcione correctamente o incluso llegar a sustituir su relevancia en la resolución de conflictos globales.

El Vacío Europeo y la Ausencia de Lula Da Silva

A pesar del despliegue, la cita mostró fisuras en el bloque occidental. Las principales potencias europeas (Alemania, Francia, Reino Unido) asistieron solo como observadores, mostrando recelo ante el financiamiento y el mandato político de la organización. Por su parte, el presidente brasileño, Lula da Silva, rechazó tajantemente la invitación, exigiendo un asiento para Palestina y criticando que la junta no se limite exclusivamente a la crisis humanitaria en Gaza.

«Estamos construyendo el futuro aquí mismo, en esta sala. El mundo ha esperado demasiado por soluciones reales», sentenció Trump al cierre de la sesión inaugural.