Vecinos pidieron auxilio a la Policía Nacional para dar con el paradero de un niño de aproximadamente 10 años al que vieron ser arrastrado por el raudal que se formó sobre una calle con obras inconclusas en el barrio Tayazuapé de San Lorenzo, Departamento Central

Un viernes de lluvia torrencial se convirtió en una pesadilla para el barrio Tayazuapé. Equipos de rescate de la Policía Nacional y Bomberos Voluntarios trabajan intensamente para localizar a un niño de aproximadamente 10 años, quien fue visto por última vez siendo llevado por la fuerte corriente de agua en una zona de obras inconclusas.
El incidente ocurrió sobre la calle 1° de Mayo, donde actualmente se ejecutan trabajos de desagüe pluvial. Según el testimonio de una vecina que presenció el hecho, el pequeño intentó luchar contra la corriente e incluso llegó a pedir ayuda desesperadamente.
«Le estaba trayendo arrastrado el agua. Se levantó y me dijo: ‘señora, por favor, ayudame’. Yo le dije ‘acercáte un poco’, pero no pude, no pude», relató la mujer entre lágrimas, visiblemente afectada por no haber podido alcanzar al menor.
Información preliminar indica que el niño habría salido de su casa para ir a una despensa cercana a comprar café, momento en el que fue sorprendido por el temporal y la correntada.
Obras Inconclusas Bajo la Lupa
La tragedia ha desatado la indignación de los pobladores, quienes señalan que la falta de terminación de los trabajos viales convirtió la calle en una trampa mortal. Las excavaciones y la falta de señalización adecuada en el área de obras de desagüe habrían facilitado que el raudal ganara una fuerza incontrolable.
Los vecinos hicieron un llamado urgente al intendente local, Felipe Salomón, exigiendo la finalización inmediata de las obras para evitar que más vidas sigan corriendo peligro cada vez que se registra una tormenta.
Este lamentable hecho reabre el debate sobre la seguridad urbana en días de lluvia. Los raudales en Paraguay no son solo agua, son trampas que cobran vidas ante la falta de infraestructura adecuada.