Lo que comenzó como un acto de servicio y humanidad que dio la vuelta al país, terminó en una amarga denuncia laboral. Marta Aguayo, la trabajadora gastronómica y voluntaria de la Cruz Roja que socorrió a la madre del presidente de la República, Santiago Peña, comunicó haber sido desvinculada de su puesto de trabajo tras semanas de presunto hostigamiento.

Aguayo, quien se volvió viral por su rápida intervención para asistir a la madre del jefe de Estado en un local gastronómico, relató que su situación laboral dio un giro de 180 grados tras la difusión mediática del video. Según la trabajadora, el despido se produjo de forma abrupta.
«Me dijeron nomás que ya no cuentan con mis servicios. Como no hay justificación, yo creo que fue por lo que pasó, porque fui a hablar con la prensa», expresó Aguayo en declaraciones a Última Hora.
Denuncias de Hostigamiento y Precariedad
La trabajadora detalló una serie de irregularidades y cambios en sus condiciones que, según ella, buscaban forzar su salida o dificultar su vida cotidiana
- Falta de contrato: Pese a llevar cuatro meses en el puesto, denunció que nunca firmó un contrato legal.
- Trabas académicas y familiares: Su horario fue modificado de las 07:30 a las 07:00, impidiéndole llevar a su hija a la escuela. Además, le cambiaron los turnos de los sábados, afectando sus estudios universitarios.
- Trato desigual: Afirmó que, a diferencia de sus compañeras, a ella se le negaron permisos básicos y vacaciones adelantadas.
El Vínculo con la Familia Presidencial
A pesar de la magnitud del hecho, Aguayo aclaró que no tuvo un contacto directo relevante con la familia de Santiago Peña tras el incidente. Mencionó que solo recibió un bombón y una carta que se viralizó en redes sociales, aclarando que ella no fue la responsable de difundir dichas imágenes.
Un Pedido al Ejecutivo
Lejos de buscar una indemnización millonaria o beneficios extraordinarios, Marta Aguayo cerró su denuncia con un pedido concreto dirigido al presidente Peña: una oportunidad laboral.
Tras pasar a integrar las cifras de desempleo en el país, la mujer busca un puesto donde su capacidad de respuesta y sus valores —aquellos que demostró al salvar a un miembro de la familia presidencial— sean puestos en valor en lugar de ser motivo de represalia.