CRIMEN EN ENCARNACIÓN: ASESINAN A UN GUARDIA DE SEGURIDAD PARA ROBARLE SU ARMA REGLAMENTARIA

Una madrugada violenta sacudió al Barrio San Roque este lunes 23 de febrero. Un trabajador del área de seguridad, identificado como Rufo Rolando Cáceres Gamarra (41), fue asesinado a sangre fría mientras cumplía funciones en un reconocido supermercado de la zona

El móvil del crimen, según las primeras hipótesis, habría sido el robo de su arma de fuego.
El cuerpo fue hallado sobre la calle Piche Domínguez, entre General Gamarra y Capellán Molas, tendido en la vereda y ya sin signos vitales. El reporte médico preliminar indica que la causa de muerte fue un disparo de arma de fuego.


El Modus Operandi: Ataque tipo comando


Imágenes de cámaras de seguridad de los comercios aledaños captaron el momento exacto del ataque, revelando una coordinación alarmante por parte de los delincuentes desde el momento en que un automovil Toyota, presumiblemente del modelo Premio o Allion, frenó bruscamente frente al establecimiento.

Del rodado descendieron con agilidad tres hombres que ocultaban sus rostros tras capuchas, portando de manera intimidante al menos un arma larga. Sin mediar palabra, uno de los atacantes abrió fuego contra Rufo Rolando Cáceres Gamarra, efectuando el disparo mortal que lo dejó tendido en la vereda. Tras abatir al trabajador, los malvivientes se apoderaron rápidamente de su arma reglamentaria como botín y huyeron del lugar a gran velocidad, perdiéndose en la oscuridad con rumbo desconocido.

Investigación en Curso

La victima, domiciliada en Cambyretá no poseía antecedentes penales y era descrita por sus allegados como un hombre trabajador. En la escena del crimen se desplego un importante equipo de seguridad

  • Criminalística: Realiza el levantamiento de vainillas servidas y otras evidencias físicas.
  • Departamento de Investigaciones: Analiza las rutas de escape del vehículo a través del sistema 911.
  • Ministerio Público: La fiscalía de turno coordina las tareas con el médico forense para determinar la trayectoria del disparo y el calibre utilizado.

El barrio San Roque permanece conmocionado ante la saña del ataque, mientras la policía intensifica los patrullajes en las salidas de la ciudad para localizar el automóvil involucrado