CONMOCIÓN POR LA MUERTE DE UN NIÑO DE 4 AÑOS EN ARGENTINA

Tras la multitudinaria marcha frente a la Ciudad Judicial, se conocieron detalles de las pericias. La familia paterna apunta contra la madre y su pareja, mientras la comunidad exige respuestas al sistema que ordenó la restitución del menor.

Lo que comenzó como un llamado de emergencia por un paro cardiorrespiratorio el pasado domingo 5 de abril, se ha transformado en una de las causas judiciales más dolorosas del año en Chubut.

La muerte de Ángel, un niño de apenas 4 años, ha dejado de ser un «incidente médico» para ser investigada como una muerte violenta, según confirman las primeras pericias forenses.

Los resultados preliminares de la autopsia han sido contundentes: el menor presentaba lesiones internas en la cabeza. Estos hallazgos desmoronan cualquier hipótesis de muerte natural y refuerzan la denuncia de la familia paterna sobre presuntos maltratos físicos sufridos en el hogar donde vivía con su madre biológica y la pareja de esta.

El caso ha tomado una dimensión política y social tras la difusión de un video desgarrador donde se ve al pequeño llorar desconsoladamente, manifestando su miedo a ser entregado a su madre.

Según la madrastra de Ángel —quien lo crió durante los tres años de ausencia de la progenitora—, la Justicia ignoró todas las señales de alerta.

«A Ángel lo sacaron de un lugar donde estaba bien para llevarlo a un lugar de tortura«, declaró la mujer, cuestionando la orden judicial de restitución que obligó al niño a regresar con su madre a principios de este año.

En las últimas horas, la Justicia ordenó allanamientos en el domicilio donde ocurrió la tragedia, incautando teléfonos celulares.

Sin embargo, el entorno del padre de la víctima denuncia que los sospechosos aún no tienen custodia efectiva, lo que genera temor ante una posible fuga.